miércoles, 30 de mayo de 2012

SINTOMAS - TRATAMIENTO

ASPECTOS GENERALES


Asma en niños


El asma es una enfermedad crónica que hace que las vías respiratorias - los tubos que trasladan el aire hacia dentro y fuera de los pulmones - se sensibilicen y se hinchen. En los Estados Unidos, aproximadamente 20 millones de personas padecen asma. Casi 9 millones de ellos son niños. Los niños tienen vías respiratorias más pequeñas que los adultos, lo que hace que el asma sea especialmente seria en ellos. Los niños con asma pueden respirar con un silbido, tos, rigidez torácica y dificultad, especialmente temprano en la mañana o en la noche.
Muchas cosas pueden desencadenar el asma, entre ellas:
  • Alergenos: moho, polen, animales
  • Irritantes: humo del cigarrillo, contaminación del aire
  • Clima: aire frío, cambios climáticos
  • Ejercicio
  • Infecciones: gripe, resfrío común


SÍNTOMAS

Los síntomas más característicos del asma bronquial son:

la disnea o dificultad respiratoria de intensidad y duración variable y con la presencia de espasmos bronquiales, habitualmente acompañados de tos, secreciones mucosas y respiración sibilante. También se caracteriza por la rigidez torácica en el paciente y su respiración sibilante. En algunos pacientes estos síntomas persisten a un nivel bajo, mientras que en otros, los síntomas pueden ser severos y durar varios días o semanas. Bajo condiciones más severas, las funciones ventilatorias pulmonares pueden verse alteradas y causar cianosis e incluso la muerte.





TRATAMIENTO

En tratamiento del asma, el objetivo es el control del  mismo consiguiendo una  situación de síntomas crónicos mínimos (o mejor ausentes), incluidos los síntomas  nocturnos, sin visitas al servicio de urgencias, y  con una necesidad mínima de B2- adrenérgicos a demanda, y  sin limitación de las actividades, incluyendo el ejercicio. 

Hay que conseguir el control lo antes posible (considerando un ciclo corto de  esteroides sistémicos o una dosis alta de esteroides inhalados, si fuera necesario),  luego reducir el tratamiento a la mínima medicación posible para mantener el control,  con efectos adversos mínimos o nulos de los medicamentos. 

Debe tratarse el asma a largo plazo y tratar los ataques de asma, identificando y  evitando los factores desencadenantes que empeoran el asma. Todos los tratamientos  deben incluir la educación del paciente, elegir la medicación adecuada y enseñar a los  pacientes a manejar su enfermedad, vigilando  y modificando la atención del asma para obtener un control eficaz. 

En el tratamiento farmacológico del asma hay dos tipos de medicamentos que nos  ayudan a su control: los medicamentos  preventivos a largo plazo (sobre todo  antiinflamatorios), que evitan la aparición de síntomas y ataques,  y los medicamentos  de alivio rápido (broncodilatadores de acción corta) que actúan rápido para tratar los  ataques y aliviar los síntomas.  Se prefieren los medicamentos inhalados por su gran  eficacia, sus concentraciones altas en vías aéreas  y sus pocos efectos sistémicos  debido a su baja absorción.  Hay diferentes formas de administrar los inhaladores: MDI  presurizado, activado por la respiración, polvo seco o nebulizado









Fuentes:


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